Trabajadores de varios hospitales de la región contaron cuales son las principales dificultades que están viviendo. Desde Fenats se señaló que en la mayoría de los recintos se está trabajando coordinadamente con las direcciones.
La presidenta regional de Fenats, Evelyn Betancourt, aseguró que el Hospital Regional "es donde está la mayor cantidad de trabajadores contagiados (164), hay una funcionaria en la UCI y no se entregó a tiempo la protección personal".
Agregó que "en los otros hospitales hay coordinación y voluntad de llegar a conciliaciones, pero en el Guillermo Grant Benavente no existe eso".
Adolfo Bécar, presidente del sindicato Fenats del Hggb, señaló que "cada día estamos peor. Recientemente tuvimos un contagio en Lavandería y se fueron como 17 compañeros en cuarentena. Hay camas cerradas en la UCI por falta de funcionarios y estamos cerca del colapso".
Añadió que "los focos de contagio se siguen extendiendo, se entregan solo dos mascarillas por día. Hay 20 personas de la UCI en cuarentena y si se llegara a producir un contagio, no hay forma de reemplazarlos, porque requiere de años de inducción y experiencia".
Añadió que el colapso no es solo en cuanto a infraestructura. "Se ha dañado la moral de los trabajadores y hay más carga laboral porque están pidiendo trabajar 24 horas con dos días de descanso cuando lo normal son 12 horas con dos días de descanso".
El director del Hospital Regional, Carlos Capurro, señaló que se han tomado medidas para evitar contagios en el personal. "Quiero recalcar el esfuerzo diario de la mayoría de nuestros funcionarios que han cumplido con el uso de los elementos de protección y contestado la encuesta diaria para saber cómo están y si es que tienen síntomas. Además, hemos generado documentación permanente con nuestro boletín diario", subrayó.
Capurro añadió que "en los brotes nos hemos dado cuenta que los funcionarios se contagian en las residencias, en lugares donde hacen el descanso o en donde comparten con sus compañeros de trabajo".
Por último, el director dijo que "se ha definido que en las residencias, que es donde almuerzan o se toman un café, está marcado un número máximo de funcionarios permitido. Esperamos que los brotes no se sigan produciendo".
Carol Muñoz, presidenta Fenats del Hospital de Coronel, afirmó que "recién estamos atendiendo hace una semana a pacientes de coronavirus estables, ya que anteriormente todos eran derivados al Traumatológico o al Regional. Es una situación nueva para nosotros".
Opinión similar fue la de Guillermo Fierro, presidente Fenats del Hospital de Lebu. "Viendo lo que ha pasado en el Hospital Regional no podemos confiarnos de que en el futuro no vamos a tener brotes. Si colapsa, se producirá un cuello de botella", indicó.
En el Hospital Las Higueras, en Talcahuano, se indicó que las coordinaciones son óptimas. La presidenta de Fenats del recinto, Ángela Catriao, contó que "si es que hay problemas, son mínimos. Tampoco hemos tenido brotes colectivos y no hay falta de elementos de protección personal".
La dirigenta añadió que "no digo que todo sea paz, pero los temas domésticos se han solucionado y se está abordando también el tema psicológico".
La presidenta regional de Fenats, Evelyn Betancourt, aseguró que el Hospital Regional "es donde está la mayor cantidad de trabajadores contagiados (164), hay una funcionaria en la UCI y no se entregó a tiempo la protección personal".
Agregó que "en los otros hospitales hay coordinación y voluntad de llegar a conciliaciones, pero en el Guillermo Grant Benavente no existe eso".
Adolfo Bécar, presidente del sindicato Fenats del Hggb, señaló que "cada día estamos peor. Recientemente tuvimos un contagio en Lavandería y se fueron como 17 compañeros en cuarentena. Hay camas cerradas en la UCI por falta de funcionarios y estamos cerca del colapso".
Añadió que "los focos de contagio se siguen extendiendo, se entregan solo dos mascarillas por día. Hay 20 personas de la UCI en cuarentena y si se llegara a producir un contagio, no hay forma de reemplazarlos, porque requiere de años de inducción y experiencia".
Añadió que el colapso no es solo en cuanto a infraestructura. "Se ha dañado la moral de los trabajadores y hay más carga laboral porque están pidiendo trabajar 24 horas con dos días de descanso cuando lo normal son 12 horas con dos días de descanso".
El director del Hospital Regional, Carlos Capurro, señaló que se han tomado medidas para evitar contagios en el personal. "Quiero recalcar el esfuerzo diario de la mayoría de nuestros funcionarios que han cumplido con el uso de los elementos de protección y contestado la encuesta diaria para saber cómo están y si es que tienen síntomas. Además, hemos generado documentación permanente con nuestro boletín diario", subrayó.
Capurro añadió que "en los brotes nos hemos dado cuenta que los funcionarios se contagian en las residencias, en lugares donde hacen el descanso o en donde comparten con sus compañeros de trabajo".
Por último, el director dijo que "se ha definido que en las residencias, que es donde almuerzan o se toman un café, está marcado un número máximo de funcionarios permitido. Esperamos que los brotes no se sigan produciendo".
Cuello de botella
Funcionarios de otros hospitales, como Coronel o la provincia de Arauco, señalaron que no hay mayores inconvenientes, pero que un colapso en el Regional puede significar muchos problemas.Carol Muñoz, presidenta Fenats del Hospital de Coronel, afirmó que "recién estamos atendiendo hace una semana a pacientes de coronavirus estables, ya que anteriormente todos eran derivados al Traumatológico o al Regional. Es una situación nueva para nosotros".
Opinión similar fue la de Guillermo Fierro, presidente Fenats del Hospital de Lebu. "Viendo lo que ha pasado en el Hospital Regional no podemos confiarnos de que en el futuro no vamos a tener brotes. Si colapsa, se producirá un cuello de botella", indicó.
En el Hospital Las Higueras, en Talcahuano, se indicó que las coordinaciones son óptimas. La presidenta de Fenats del recinto, Ángela Catriao, contó que "si es que hay problemas, son mínimos. Tampoco hemos tenido brotes colectivos y no hay falta de elementos de protección personal".
La dirigenta añadió que "no digo que todo sea paz, pero los temas domésticos se han solucionado y se está abordando también el tema psicológico".